Plegaria de Bruno en la hoguera
A Lucas Margarit
Oh Maestro Telesio: Rerum natura est infinitum.
Respiramos: hay un pedazo de cielo bien adentro, circulando en nuestro cuerpo. Así flotamos en el interior, de los pies a la cabeza.
¿Va el pensamiento en nuestra sangre, con su pedazo de cielo va, entre tu respiración y la mía, como van las palabras por el aire, entre infinitos mundos, con sus nubes adentro, con su silencio alrededor?
¿Sabías que no hay palabras en el espacio, pero tampoco vacío?
¿Sabías que el vacío es atravesado por cosas intocables que ningún cuerpo resiste?
Rerum natura est perpetuum mobile.
¿Mi muerte estará vacía? ¿Te atravesará como una de esas cosas?
¿A quién atravesará tu muerte? ¿Se cruzará alguna vez con la mía?
¿Respirarán juntas en una misma boca que las diga, como una nota al pie del gastado cuaderno de la Nada?
Hice tanto ruido, Gran Inquisidor, que decidiste acostarme como niño en el lecho del olvido. Pero, ¿cuántos pájaros aletean cuando muere un alma libre?
Oh Gran Padre de la Muerte. Corrí el manto del cielo que nos cubría, oh Padre de la Época. Y encontré ideas más peligrosas que la muerte, porque de ellas, ni siquiera por la memoria se puede volver.
Mi sacrificio es necesario: toda llaga es una rosa.
Rerum natura est accidentia: florece la muerte y florece el espíritu.
Ahora cuando las llamas me envuelvan, me soñaré en el centro del Mundo danzando desnudo, repleto de cielo, brillaré en la noche, me diseminaré por el aire, atravesaré los cuerpos, tocaré el futuro.
Y estaré en la boca de todos con mi amorosa peste.
***
El gran Padre de la física está ciego, pero sigue soñando el sol
Mensajero sideral*, la tierra no te era suficiente.
Robaste el lenguaje de Dios: la matemática.
Y con álgebras y geometrías fabricaste ese instrumento para rasgar el cielo.
Y con tu garra en alto apuntaste a la inmensidad.
Así viste lo que Bruno imaginó:
Planetas girando alrededor de otros, montañas en el espacio, estrellas como soles escondidos tras vastas nubes de apariencias.
Igual que Bruno pellizcaste a Dios con la uña de tu mente. Y eso dolió.
Ah, cómo le dolió a Dios tu atrevimiento.
Por eso te mostró su manchado sol, como una trampa.
Pero tu ojo herido no quiso morir.
Siguió escarbando en la tierra y en el imperfecto cielo, escarbando en la víscera de Dios para mostrarle al mundo sus turbios tesoros.
Así Dios se llevó a tu hija más querida.
Pero no te detuviste.
Incrementó tu reuma y tu ceguera.
Pero tú seguías soñando el sol.
Y cuando envió a sus lacayos para silenciarte, fue demasiado tarde.
Habíamos bebido de la rasgada herida del cielo su bello veneno: para ver más allá, siempre más allá.
Entonces Dios se desplazó, un paso atrás y otro y otro, hasta el fondo de los abismos.
Vencido, nos concedió la soledad.
*Breve tratado de Galileo que describe las observaciones telescópicas y pone en jaque el modelo aristotélico del cosmos.
***
Newton sueña con el templo de Salomón
Soñaste que tu reflejo se balanceaba en las aguas del templo, delante del reflejo del cielo.
Atravesaste los años, como un cuerpo que cae por las siete ramas del conocimiento, de la última flor a la más íntima raíz, buscando la semilla.
Cayendo de hoja en hoja, de ley en ley.
De año en año, inclinándose entre las aguas de arriba y las de abajo, por la puerta de las ovejas, entre la carga de una idea y otra, se balanceaba la pesa de tu alma.
Fuiste del número a la soledad, de la soledad a la llameante fuente.
Balanceándose fue secándose tu corazón, como una hoja que intenta abarcar el sol, y cuando lo tiene adentro es demasiado tarde.
Y sueña con inundaciones; donde toda caída es más suave rodeada por el agua de la vida.
Por cada ley abriste una puerta, tocando las palancas del cosmos, gritando: Eureka.
Pero el mundo era una máquina rota, una máquina incesante y rota: girando en falso, crujidos, ecos, ruinas, y el gemido lejano del amor.
Avanzabas por tu vida como por el Templo, mientras se alargaba tu sombra.
Del muro al atrio y del atrio al lavacro, donde tu cara yacía rodeada de cielo.
¿Pero dónde estaba tu corazón?
Lejos, muy lejos, en lo profundo del tabernáculo, ahí donde por afuera giraban las emociones como planetas, y donde por adentro cruzaba el hálito de la Diosa.
Donde te esperaba como un paciente asesino la belleza.
***
CLAUDIO ARCHUBI
(Mar del Plata, Argentina, 1971). Doctor en Física e investigador de CONICET. Actualmente trabaja en el IAFE (Instituto de Astronomía y Física del Espacio). Colabora con revistas literarias del país y del exterior. Ha participado en varios festivales internacionales de poesía (en Argentina, México y Perú). Mención única de honor en el concurso de poesía de la editorial Ruinas Circulares 2012 y menciones en cuento y poesía 2014. Segundo premio de poesía del Concurso de Letras 2019 del Fondo Nacional de las Artes, segundo premio en el Concurso Nacional de Poesía Victoria Ocampo 2021, finalista en el Premio de Poesía Ciudad de Salamanca 2021 y mención de honor en el Concurso de Poesía Vuelo de Quimera 2022. Textos suyos han sido traducidos al portugués, al inglés, al árabe y al montenegrino. Su libro La casa sin sombra ha sido seleccionado, traducido al inglés y publicado en la antología bilingüe: África vs Latinoamérica. Escritura experimental (Langaa RPCIG, Camerún, 2017). Textos suyos traducidos al árabe integran una antología de poesía argentina publicada en 2022 en Emiratos Árabes. Publicó La forma del agua (cuentos, ed. de la Universidad de La Plata, 2010), Siete maneras de decir tristeza (poemas en prosa, Lima, 2011), Sísifo en el Norte (poemas en prosa, ed. Ruinas Circulares, Buenos Aires, 2012), La casa sin sombra (poema en prosa, Buenos Aires, 2014), la ciudad vacía (ed. Trópico Sur, Uruguay, 2015), La Máquina de las alegorías (poemas en prosa, ed. Buenos Aires Poetry, Buenos Aires, 2016), Arca rota jardín de nadie (ed. Valparaíso, España, 2018), Cielo al revés (Metafísica de la imagen de “Teresa” soñando el Sur) (ed. La primera vértebra, Buenos Aires, 2020), Hermana, jardín, espina (ed. Detodoslosmares, Córdoba, 2023) y La cena de las Cenizas (ed. La Primera Vértebra, Buenos Aires, 2025).







