BIENVENIDOS!!!!

Gracias por visitar "Reflejos literarios"!!!! Este blog es un espacio en el que encontrarás poesías, cuentos, micro-cuentos, recomendaciones, convocatorias literarias, nuevos autores y mucho más... Y si te gusta escribir no dudes en contactarnos para tener un espacio de difusión 100% gratuito!!!
Mostrando entradas con la etiqueta JOSÉ LUIS GALARZA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta JOSÉ LUIS GALARZA. Mostrar todas las entradas

JOSÉ LUIS GALARZA

Delicias en mi jardín

1
Las rocas aportan sal y armonía,
veo el deslizamiento de la humedad.
A la vera de las rocas pinta los saltos,
meditabundo en la concavidad.
Se detiene su caída en una piscina
donde sumerjo el rostro reciente.

2
La reserva de energía en la roca
con la frescura y la interrupción
puesta en la transparencia de lo primitivo.
 
3
Está el retorno
no digo la regresión
sino retorno.

4
El rebrote de la vida en la cascada,
cambia el humor de este paisaje.
Pero no sucumbe en esencias artificiales.
Retiene de las fragancias
las caricias del viento,
las espigas de trigo
en el campo se doblegan por ti.

5
El trigal reserva la salvación,
la contiene uncida de la naturaleza
que se desgrana en los labios deseantes.
Liba la emoción que hace vibrar
esta fuente transformadora,
tintinea con la gracia de un destino
que secreta la suerte en el paladar
y derriba la frontera en un viaje.

6
Desprende del líquido el nacimiento,
los brotes a la par de las rocas,
no se separan, lo común los embriaga.
No separan esta pasión que les dio vida.

7
La sombra de la roca y la frescura
encumbró el éxtasis en la piel.

8
La hermandad brota incipiente y fresca
con el color forjándose, crujiente  
en la comunicación estrecha.

9
Reserva el perfume sagrado,
las moléculas que engendra,
el monólogo del bosque
amando el agua,
el desove de la proximidad
es brote y extensión
tendida en el ingreso de la luz,
en el espacio que comienza
a latir como el primer latido.

10
El fruto llega maduro a caer
sobre el hambre
y crea el hambre
brotando en la aridez.

11
El dulce es la gota de miel,
la savia oculta, la sangre del tallo
que derrama el placer,
la pintura que fortalece,
la prosperidad del equilibrio,
el sonido da tranquilidad.

12
Los recuerdos se debilitan
y muchos están enterrados
en un silencio inaceptable,
el único inaceptable,
el que no tiene regreso,
el sepulcro de un hermano
que pierde su cuerpo
entre los deshechos del amor.

13
Se disuelve un gránulo
del hogar de la diversidad.

14
La delicia es un paisaje complejo
que cobra forma en la imaginación.

15
Desprende un sonido
en el fondo derramado
de una vida.

16
Hay concierto desanudando,
¿le prestas atención?
Fue preparado para ti.

17
Pero la belleza está inspirada
en las hierbas aromáticas,
en el comportamiento natural,
en la rebelión abriéndose en el ruido,
en el llamado de la desesperación.

18
Hace tiempo que nos lastiman,
vemos la nostalgia y el estrés
que cambian el rostro y la voz de los hijos.
Parecen extraños.
El río crece, indaga, intimida.

19
Somos testigos de la noche,
cuando caen los perfumes del bosque
nos está bañando la emergencia.

20
Una confidencia deja los brotes
de la desesperación, el equilibrio perdido.

21
Queda en la calma la bendición de la visita,
el rumor abriendo, penetrando,
amando para sanar el dolor.

22
La ausencia asolada, la mirada
recibe otra vez tu intensidad.

 23
La pasión es este brote que necesita
ver la luz rompiendo la dureza de la tierra,
el gran jardín en tus ojos en el bosque
florece con la expectativa.

24
La vida que entrega, la comunidad
que se abre con tus árboles,
son usinas elevadas en el éxtasis.

25
Un durazno derrama el azúcar y
las bananas endulzan el estío,
despiertan húmedas las hierbas,
una fragancia acaricia y
mezcla la intensidad en mi jardín.

26
Intenso verde, sangre verde,
fluye captando la energía,
brota en los colores y en los bramidos.       

27
Quiero tener el lenguaje de la selva,
entender esa intensidad.
Tenemos mucho temor, y poder.
 ¿Lo suficiente para acallar la conciencia?

28
Hincado de rodillas, indefectiblemente,
ante el jardín que reúne la presencia,
resoplo de las fuentes íntimas.
***


Un enorme jardín

La misma guerra
Latinoamérica detona con el silencio.

Los rostros que parecen Nicaragua
(al pequeño presagio de Nicaragua),
las costillas de las luchas,
las revoluciones intestinales.

Crece el granero, deforestan
y crece inevitable el hambre.

Es un jardín enorme el patio de algunos apellidos.

Remueven la tierra de la conciencia,
siembran secretos
y ocultan cadáveres en la privacidad de su jardín.

Los exóticos jardines son nuevos laboratorios.
Revolucionan los estómagos.
Las plagas resultan gestas, producto del laboratorio.
Quién canta a estas gestas.

También es un jardín privado el fondo de la casa
(permite ciertos desvíos non sanctos),
hay una causa: poblar de necesidad.

La necesidad rebasa Latinoamérica
con una Nicaragua,
un cuba en la sangre,
un Chile que arrastra y sedimenta el jardín.
El abono en los secretos infames.
Tenemos un jardín imponente.

Un hambre de cuento con cierto halo de irrealidad,
que a cualquiera le viene la esperanza
de que la fortuna, es de uno.

Así de inmersos de jardín,
tan parte de jardín,
jardín del mundo.
La belleza es imposible arrancar de los ojos.
todo está en una distancia asequible,
al alcance de la mano está la distancia.

La distancia es la cercanía,
el sarcasmo de una mueca.
La mueca es el jardín,
el jardín Latinoamérica.

Es un inmenso jardín ajeno el patio de mi casa.

Es común que remuevan la tierra del corazón
y arrojen semillas repletas de secretos.

Haití y Venezuela en sus garras,
la soberanía, la ilusión
tienen forma de garras mortales
como los interrogantes.

Caen como interrogantes
sobre la presa sumisa.
Peor, encantada,
porque admira el vuelo rapaz y rompiente.

Los caprichos suceden al paisaje,
caen como bombas de acuarela
los tonos del desierto
y lo que nos daña más
es que contemplamos
como si se tratara de una película.
De las malas, de acción.
***

Malvinas a penas 
 
El grito, la delgadez,
en un aullido crónico 
retorna a un hermano.
El llanto y la distancia abierta 
tras un manto de neblina.

En la complicidad 
la desesperación 
por una alegría.
El anuncio era el pasaje irreal, 
hermanito, tienes frío.
No te preparaste 
para despertar en otra dimensión.

La pelota está en la cancha 
a la hora del partido,
pero se suspendió todo, hermanito, 
el mundo se suspende
si la distancia viene por nosotros. 
Quien te mire de frente, hermano, 
encontrará tu mirada 
y detendrá la guerra.

Ganará el pueblo 
que a penas dice algo, 
fulgura una ausencia, 
a penas te rescata, 
el gurkha te arroja al calor, 
la hoguera puede verse a la distancia.

¿Qué hacían en la distancia? 
Parados en las cornisas,
niños con armas de juguete gritan, 
algunos cantan.
¿Los soldados se deslizan 
felices en la nieve… aullando?

Te miran con el asombro 
presidiendo la acción de guerra.

El paisaje aquel era bélico, 
la soledad de los rostros del enemigo 
estaba hundida en la nieve, hermano, 
te cargaba en los ojos el enemigo, 
a penas el dolor 
y la profundidad de las cicatrices 
pudieron desprenderte de las islas, 
a penas pudo romperte de las islas 
la petrificación de la niñez, 
el frío, hermano, está en la distancia.

Tiemblas extranjero en tu tierra, 
te expropiaron de Malvinas.
Depositaron sus diarios 
con las páginas abiertas en Malvinas,
la música que recorro cuando te visito, 
soberana en el paisaje,
es como la distancia. 

Hay que caminar la música de tus islas.
A penas el silencio sujeta 
entre paréntesis los murmullos,
las oraciones y confidencias
que ya adoptaron otra lengua,
hablan malvinas en el desamparo. 
Conquistaron otra lengua
recostada sobre el silencio. 

Goza el cielo la sinceridad de la noche.
Los ojos abiertos, 
la desmesura de los ojos limpios de la noche.
***

Aula / 1

Hablamos 
hicimos burbujas 
y pronto acaece algo mágico 
reúne el aire los fonemas en su viaje 
está el elipse en la clase 
guarda secretos el sentido 
entregase al tiempo en burbujas 
danza la palabra su virtuosismo
y las lágrimas soportan el silencio 
la condena
cómo salen los graznidos 
al abrir los picos
el aire es testigo de la unión
entrelazan conjeturas 
es evidente 
nadie tiene el permiso de soñar 
los invité a soñar
cargaban sentimientos huérfanos
las burbujas 
revientan cerca de los ojos
brillan como verdades en las mejillas 
está el lápiz dibujando suertes
un trazo parece una firma 
hojas fueron el papel secante 
que fijo esa unión
antes invisible
así contemplé la desnudez de la voz
protegida en la clase 
segura
el animalito aúlla 
mientras dura el sismo.
***


Aula / 2

La realidad
tuvo tantas manos levantadas
que persisten en la memoria.
Luz de las pantallas, guiños esquivos
y el sueño en un bostezo.
Un ritual desvergonzado.
Todas las manos juntas
hasta que ya no pudieron.
Cayó la curiosidad.
La consola, el desvelo, los secretos,
vericuetos de escape con el oxígeno
que les brinda un respiradero.

Ahora puede parecer ausente,
no necesita del cuerpo.
Puede enviar un emisario
si lo desea,
lo que importa
es que llegue a tiempo.
Está demorado el trámite,
le avisaremos pronto,
quédese tranquilo.
EL NÚMERO ES LO QUE IMPORTA,
puede seguir el envío.
Este certificado es el fruto…
de la burocracia.
AHORA TIENE USTED DIGNIDAD.
***


Aula / 3
 
Entramos
la luz
reparte emociones
es huésped y ventana
la ilusión
palpita en secreto.

Abrazamos jornadas
oleajes fecundos
desdoblados de luz
abriendo los ojos.

Sumergidos los cuerpos
en baños del mundo
la materia brilla
ronronea la creación.

A punto de recorrer
tejidos de luz
desenterramos mundos
escondidos en la arena.

Con agudos sentidos
y ganas de aventura
de cara al viento
regresan distintos
con aspecto extranjero.

Con bellas noticias
revisan los planos
las huellas que quedan
tatuadas por siempre
en la memoria
en granos de arena.

Blandían sinceros
un boceto a mano
en donde plasmaron
éste y otros mundos.

Todos fuimos testigos
suspendida en el aire
la música acompaña
a los pájaros.
En la libertad
la reunión
es mi norte
porción de luz
y labios encendidos.

Los rostros diáfanos
encienden las ganas
en cada momento
empuñan la suerte
de ver otros ojos...
y verse reunidos.
***

El deseo en el silencio

La boca, tu beso al hogar, al cosmos. Tus labios son rosas, tienen la suavidad de las tentaciones. Escondemos la verdad en los labios, sueños retuercen el deseo.

Con el amor tensa las cuerdas, somos la cuerda, sostenemos el destino. Esto que los labios dicen tiene un color, un dolor, una puerta al deseo, un temblor en la cuerda tirante, tensa la necesidad íntima, se abre como el deseo.

Instaura en la nada la forma del delirio, cae de los labios como la noche y la humedad. Ingresa, baña el silencio, arde el silencio indivisible, la conjunción reúne el pensamiento.

Permanecía a la deriva de lo que late el encuentro, la respiración funde un espacio. Puja en un espacio un universo, explota el beso contenido en la humedad. Abarca el deseo la noción de espacio, de expansión, es la música que prepara el calor, hornea ahora el espacio que le cabía a las noches de sueño.

Siempre hubo un soñador, humedad en el vientre de los labios. Trémula está, incipiente, la vida en la emoción. Despliega alas de fuego la oscuridad, el deseo en el silencio.
***

JOSÉ GALARZA PUCHETA

Es Profesor de Lengua y Literatura con 12 años de experiencia en escuelas de nivel secundario y de nivel terciario. 

Autor de libros inéditos: Naufragio (1994-2008), Banquete de Sol (2017), Diferencia de cristales (2018), Estallido de rocío (2018), Levanten la voz (poesía infantil, 2019), Botellas en el aire (2019), Entre dientes hay trincheras (2021), Informe de guerra (2021), Fotografías en el cuarto oscuro (2022), Inspiraciones clásicas (2022).

Participa activamente de la Revista Poética Azahar y de grupos de Facebook de divulgación de poesía.


JOSÉ LUIS GALARZA

Incienso que desprende el silencio


Los seres luminosos 

pactan con una mirada. 

Las estrellas son cómplices,

un guiño reboza de plenitud.

La luz refleja el patio 

contiene las notas musicales, 

pléyades de deseos.


El valle recibe sus cuerpos,

hay tensión en esa historia. 

Regresa y la distancia desaparece, 

un guiño basta,

y otra vez retoza en el valle.

Con el piano de la memoria 

absortos en silencio se estrechan.


El viento y el silencio son cómplices

y son testigos de la urgencia.

La vibración escrita en el silencio,

es la leña de mi vida, caos y armonía.


En el aire crispa la ventura.


El incienso de nuestras presencias

nunca se desvanece.

***


El deseo no deja descansar 


Las nociones se me escurren.

La variación es lo que siento,

la imposibilidad de encerrar

la alegría en una cápsula.


Crezco con una voz, 

con un cántico,

y la prisa de las oraciones,

parecen ríos caídos del cielo.

Tiendo tan sólo a bañarme, 

no acepto anclarme en la playa.


El deseo siempre conduce 

hacia la utopía que está

en el movimiento que persigo,

es como un conejo 

saltando en el pastizal.


Sólo logro perseguir 

el viento que fue rompiendo.

Las ondas que persigo

son notas musicales,

están en la naturaleza.


Me pongo en movimiento 

con este diálogo

que sube su color 

con la intensidad del campo, 

con la resonancia musical

de los campos.


No dejo de jugar en los campos,

el compás es como el pulso.


El doctor quiere escuchar mi música,

siento que está llegando una visita,

tiene un aspecto indescriptible,

deja pistas que son migajas

por las que vienen las hormigas.


Ya viene el tren de hormigas

y el peso que trae, el reflejo

también me ciega por un instante.


Hay un desvío. Y otro. Repetidamente,

extravío la meta en ese bosque

que está plagado de hormigas.


La nostalgia de esa imposibilidad

está escrita en mis ojos,

también la tormenta que se avecina,

que no soportaría ninguna hormiga,

el apocalipsis por haberme ocultado

el rostro bajo mis manos, 

por haber engendrado esta impotencia.


El tiempo no quiere devolver 

el sol y el rostro de la hormiga,

la lupa está deshecha en el camino.


Se terminó una temporada 

en la que te encontraste con el amor, 

el tiempo tiene una muerte segura, 

porque está la complicidad

de lo fugaz tramando que las cortinas

no pierdan el bordado sendero.


La silueta pequeña de los hacheros

con la carga preciada, 

reciben las señales de bondad

de una nueva jornada. 

Cuando las espigas dejen de caer

sobre la tranquilidad del bosque

y reine la parsimonia,  

la ocupación de un lugar,

tendrá la fuerza de la curiosidad.


Encerrando en la esfera de vidrio

este sentimiento, sujeta el universo.

Las amarras son el tormento,

el devenir, encuentro, contención.


En la prisa de la siguiente nota

el deseo no deja descansar.

***


El vestido blanco de tu sonrisa


Estará aquí la resonancia de cascabeles,

el abrazo que alivia el temor,

tu mano abierta en el reposo.


El antídoto es el recorrido abierto.

Un campo está en la apertura 

de la risa, insinúa que no puede irse

y mi cuerpo sueña con la danza.


El cuerpo tiene la necesidad 

de no ser indiferente a tu música.

Cuando el llanto ya no tiene remedio

vos tenés la gracia siempre predispuesta

de los besos que despiertan el deseo

de no saber nada de lo que sucede.


Un regreso que ya tiene la música

en una simple palabra que roba

a las circunstancias la forma.


Tiene la palabra niña el sol amplio

que tu infancia preserva, un campo 

con perfumes silvestres de la siesta 

y el jugo de las frutas.


Sólo puedo sumarme a este espacio

y recorrerte con el sol que me crece

a medida que me interno 

en esta danza campestre


La palabra es el campo,

descompone la esencia de la irrupción

por la que le damos vida.

La sonoridad que recupera me sorprende,

porque a veces parece tan delgada

la palabra formal y viniste así 

encadenando la sorpresa 

abierta en tu mirada 

y en el rostro que no pierde nada 

de lo que le sucede a la niñez.


El tiempo no puede perderte,

el contagio esparce la irreverencia

que no puede perderse cuando es lanzada

como sapito por la superficie de una jornada.


Y encendida la crudeza, el desnudo

que corta el tiempo y susurra,

el viento queda en mi hogar con la dicha

que nadie puede reemplazar.


Uso la alegría de tus palabras, 

la sonrisa abierta también en mi vida,

y puedo contar contigo, sé que retienes

un aura, pese al dolor, puedes entender

que esta conciencia de que en el aire

arremolina la experiencia

renueva la intensidad,

el tiempo retoma las agujas palpitando 

que no falta nada, pero nada, nada falta,

porque dejas este abrazo,


Tiene él cerca la sensación 

de que hasta este punto todo tiene 

la pérdida de los motivos que puedan

resultar más dolorosos,

hasta este punto todo tiene la forma

de una madre.


Retuerce el dolor, 

el dolor es más calor o color,

en la mínima oportunidad aparece

la renovación del paisaje.

Tienes a mano esta metáfora

que abre tan inmensa, 

inamovible en el rostro la esperanza. 


Siempre puede ser así, 

oyendo burbujas el susurro queda prendido.


Cuando escuchas con esta espera

no quieres desprenderte.

Las palabras permanecen en una canción 

en libertad esparcidas 

con la gracia de las burbujas.

Aunque parezcan lágrimas,

es la incontenible sensación 

que remueve un espacio,

apuntala la atmósfera para los tres.

El concierto reúne todos los tonos,

los juegos retienen el néctar de los días

y es la sustancia de la que nos hicimos.


Es que también te invade la tristeza

y te encuentro con sus brazos ahora.


Ahora es su risa y la mía, 

ahora la fuerza está en su cuerpo, 

que no cae tampoco ahora.

Ahora y nunca, porque ahora entiende.


Entiende

como lo entendí cuando noté que algo ocurría

en silencio con nuestro amor.

 

Entiende

cómo el tiempo lo puso en un lugar 

que tu amor estuvo pensando.


Es que empiezas a entender y lo comprendo

cuando se engarzan las piezas 

produciendo la contención y la humanidad,

temblando en la intemperie de las personas.


Puedes llorar, y lloro en la orilla.

Contemplo el gran lamento desde la orilla.

La música está cruzando las laderas.


Él no necesita que le digas qué estás escuchando,

él está temblando también frente a las teclas,

porque en alguna parte está nevando.

El frío intenso helando los dedos 

no los deja sin movimiento 

en el sendero impredecible, 

en la dirección que ambos nos convertimos 


En ese culto 

con un lenguaje que nos sale 

con lentitud y pausas 

nos embarcamos con el anhelo 

de que se engarcen los sonidos, 

el campo y la libertad.


Está en tu boca, en los espejos,

en las manos, el sol que nos acompaña.

La emoción es un libro intraducible 

que sucede en cuestión de segundos 

con el blanco radiante 

de la sonrisa que ocupa y viste tu rostro.

***



Historia de dos tejedores



Las voces no agotan las estrellas del caudal,

ígneo telar parece cuento desbordado,

sueltan globos de promesas, la fiesta los vela.

Las historias pueden creer en la eternidad.


Después de las voces es imposible el silencio.

La noche urde con murmullos de complicidad,

la lengua no se contrajo al olvido a penar

por esa hoguera que en húmeda boca fue urdida.


Que de olvido pronto el juego moldeó el azar.

La noche era presente como un golpe de suerte

por historias que nos habían quitado el sueño,

y un pueblo de libertad y acuarela entramar.


Que la calma de las estrellas nos acercara

el viaje intenso y poético de nuestra lengua,

el tiempo que los viste a nuestros niños de símbolos,

cabría todo sentido en la red entramada.


El telar es un campo y puede nacerle un grito,

el telar dos tejedores tiene: la jornada

esta sombra en nuestra memoria, noble, orquestada;

el telar zurcido de la noche por su grifo.

***



JOSÉ GALARZA PUCHETA


Es Profesor de Lengua y Literatura con 12 años de experiencia en escuelas de nivel secundario y de nivel terciario.

Su escritura aborda muchos tópicos sociales sobre todo haciendo hincapié en la justicia social, el equilibrio y la armonía en las relaciones humanas.

Autor de libros inéditos: Naufragio (1994-2008), Banquete de Sol (2017), Diferencia de cristales (2018), Estallido de rocío (2018), Levanten la voz (poesía infantil, 2019), Botellas en el aire (2019), Entre dientes hay trincheras (2021), Informe de guerra (2021), Fotografías en el cuarto oscuro (2022), Inspiraciones clásicas (2022).


Participa activamente de la Revista Poética Azahar y de grupos de Facebook de divulgación de poesía.