BIENVENIDOS!!!!

Gracias por visitar "Reflejos literarios"!!!! Este blog es un espacio en el que encontrarás poesías, cuentos, micro-cuentos, recomendaciones, convocatorias literarias, nuevos autores y mucho más... Y si te gusta escribir no dudes en contactarnos para tener un espacio de difusión 100% gratuito!!!

JORGE CARRASCO


VER SI OLVIDAS


Ver si sonríes. Un rostro,

otro rostro. Una mano

en otra mano, desnudas.


Ver si esperas, desconfiada

del mundo. Un viento, 

otro viento. Una acequia. 


Ver si callas. Un perro,

su mirada, y otro perro. 

¿Vienes, aún, de no oírte?


Ver si sueñas. Una vida, otra

vida. Un temblor. Ese ramo

y lo que en ti no se marchita.


Ver si dudas. Llamas, 

no llamas. ¿Qué cerca, qué

lejos de lo que nunca escucha? 


Ver si, a oscuras, das. 

En miradas, generosa; austera, 

en latidos. Cae el polvo.  


Ver si recibes. En tus bordes 

-viento, tibias bardas, mesetas-

gotea mi suerte. Bébela. 

***


FOTOS


En tus fotos veo lo que te hace, sin pausa, mujer

y tu mirada de dulce heroína entre los hombres,

y los años que pasan y las hojas caídas 

en el pantanal a oscuras, y cada uno toma la vida  

que llama, con pudor, desde algún nombre,

inmune a la noche y a los remordimientos.

Esperas en sosiego la guerra de los días inútiles,

las voluntades que erigen tu casa y vestimenta

sin propósito cierto, sin un sentido oculto,

y la vida vendrá a ti, sin sorpresa, por las calles,

convertida en doctrina religiosa sin tabúes ni dioses, 

oh devota, a decir la última letra de tu olvido

o lo que fue capaz de herir o callar tu pecado

de ser mujer entre racimos o suspiros vacíos 

como barrilitos tristes en una casa de muñecas.

Fuiste tierna, fuiste grácil, fuiste entera

entre lo que de ti caía para no volver

a tu pureza, oh dulce sultana del crepúsculo.

Lo que está allí y te espera son restos

del naufragio de ser mujer entre los hombres:

una casa, un jardín, la maternidad detrás

de tus labios vueltos al silencio.

No sabrás que los límites de la noche, sin aviso,

entre naves y latidos, aún torpes, ya te decían:

poned el oído en la hojarasca de vidrio

para sentir el hambre del becerro,

la quemadura en la oreja de perpetuos leños,

la canción absorta de quien no sabe que en lo oscuro llora

porque se ha herido de algo menos que lo sucesivo.

Abrid las ventanas y mirad el horizonte.

Allí estás tú para una nueva foto, entre algodones,

con tu incesante, despreocupado oficio de ser mujer 

bajo racimos o manojos de lilas,

y esta mirada que me hace, sin pausa, por ti,

en el dulce naufragio, tan oscura, lejanamente hombre. 

***


LOS OJOS DE RINELA


Ay las dunas de un tiempo nuestro 

bajo tus dos coronas de santa,

ay tu ancha boca de estuario o rosales

o destino,

ay tu bahía abierta de olores rojos

y olas salobres,

en este acantilado de siempre, oh Rinela.


Me diste un libro y un nombre y unas calles

de una casa de paredes celestiales, 

y la altura me indicaste, celestial también,

de un pino centenario:

verde no tan alto como la hydrocotyle

riente en tu nostalgia de marismas, oh Rinela.


Ay tu vida ajena, ay tu tiempo

herido de manos y maternidades,

ay tu apellido tan cercano hoy como el viento 

oculto entre las ramas de estos arenales:


ay su sonido o su tamaño o su consuelo, ay su rima 

con la palabra espejos

y tal vez, tal vez, sin duda, ay Rinela,

con nunca, con una vez, con lejos.

***


HISTORIA DE AMOR



Me dijiste que observara la historia

con la lupa de la filosofía.


¿No eres, me dijiste,

sentimentalmente, como esa conjunción

de hechos fosfóricos


de Nietzsche o Foucault: 

un caos de punta a punta?


¿Me quieres, pregunté, 

con la metafísica de la historia

de Hegel o Marx, entonces?


Saber quiero, dijiste,

dónde terminará el cuento.


¿Algo así como ver

luz al final del túnel?, dije.


No te hagas el tonto, 

mi tontito, concluiste,

aquí no hay oscuridades ni luces.


Como en la ficción, agregaste,

todo tiene un inicio, 

un desarrollo y un final.

No importa si es mentira.


Ahora entiendo, dije.

Quieres incorporar a nuestros besos

un poco de razón y teleología.


Claro, sonriente respondiste.

No te hagas el bribón.

No está mal un fogonazo de teleología

con un poquito de teología, ¿entiendes?

***


A PESAR DE SCHOPENHAUER


a pesar de Schopenhauer, 

a pesar de Séneca, de Epicteto 

a pesar de Catulo, de lo válido y lo nulo

a pesar del budismo, de lo no mismo

a pesar de lo cierto, de lo incierto

a pesar de los años, de otro otoño

a pesar del remolino, de lo suelto

a pesar del oeste, de otra frontera

a pesar del alba, del pétalo sin nieve 

a pesar de esa vereda, de lo que no vuela

a pesar de la inercia, de lo que se acelera

a pesar de lo que supura, de lo que no madura

a pesar de lo que nace, de lo que rueda 

a pesar de lo puro, de lo sublime

a pesar de lo fijo, de tu escondrijo

a pesar de tus bordes, de mi distante centro

a pesar de tus circulaciones y mis articulaciones

a pesar de lo abierto, a pesar de tu cuento

pienso en ti

***


LOCUS AMOENUS

Un Fray Luis ayer, hoy,

vio conmigo esa sombra, 

uvas silvestres,

de los álamos colgadas,

y yo, a espaldas del oro y el cetro, 

deseé mirar el rostro de dios

en tu rostro, único hilo

a la duración,    

inicio del ocaso

entre las hojas de los álamos, 

de ilusiones y remordimientos libre,

viendo sin ver los frutos

entre las hojas, saltos

nerviosos del cortarramas

en los tamariscos, el oeste 

al que se dirigen en tu nombre

las cotorras cuando atardece, el cauce

en la acequia bajo el sauce, 

entre plácidas compuertas, sin pensar 

en el nombre que nos da 

el urbano ruido, lo que reclama

y nos reclama el otro,

poder, sanidad, prisa, dinero,

documentos, cuentas, actas, expedientes,

con el sol oculto, hace rato, 

sobre los narcisos de Wordsworth.

*Poemas pertenecen al libro Sismo en el sismo, editado en Argentina en noviembre de 2024.

***


JORGE CARRASCO

Nació en Carahue, Chile, en 1964. Desde 1985 reside en Villa Regina, provincia de Río Negro, Patagonia argentina. Es profesor de Lengua y Literatura, hoy vicedirector de enseñanza secundaria, y ejerce su profesión en colegios secundarios de la provincia. Tiene publicados seis libros de poemas (Permanencia de aves, La huella, su andar, Mar muerto, La tarima y el florero, Ochenta poemas de amor y Sismo en el sismo). En narrativa publicó dos novelas (Sombras en el agua y Los piojos de Rimbaud); en cuento, editó cuatro libros (Maldito lunes, Último carbón de invierno, Nos esperaba el viento y Los jugadores persas). Ha obtenido diversos premios en poesía y narrativa. Publica con regularidad artículos literarios y ensayos en diversos medios de Chile y Argentina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario