Hemos vivido desmemoriados,
ajenos, desconocidos
de nosotros, ausentes;
soñando sueños de otros,
teniendo vidas vacías,
esperanzas oscuras.
Hemos vivido contemplando
la vida en lugar de vivirla,
en vez de hacerla,
creyendo ciegamente
en un Destino inevitable
pero, también, imposible.
Pero vamos sacándonos
las vendas, liberando
nuestros ojos a pleno sol,
naciéndonos a nosotros mismos,
pariéndonos a un mundo
que nos descubre atónito, perplejo,
incapaz de reconocernos
porque ha vivido negándonos.
Nosotros nos asumimos
nos re-conocemos,
nos re-descubrimos,
y nos damos cuenta,
por primera vez y para siempre,
que SOMOS.